4. Tacheles_Café con leche de avena: 4,60 euros
4. Tacheles —Son cuatro con sesenta —le soltó el camarero. —¡Cuatro con sesenta! —exclamó Claudia escandalizada. —¿Por un café con leche de avena? —Sí —respondió orgulloso aquel pelirrojo pecoso con aires de recién caído de la cama. —Estamos en Berlín —sonrío con una expresión bobalicona, —es lo normal. —Lo normal —repitió Claudia antes de darse media vuelta dejando al chico con el café en una mano y el recibo de la cuenta en la otra. —¡Ey! —exclamó este al verla alejarse. —¡Tu café! ¡Tienes que pagarlo! —El café te lo bebés tú y, si no te gusta, te lo metes por el culo —respondió mientras alcanzaba la puerta haciéndole una peineta bien tiesa. Pero, a punto de salir del café, Claudia notó que algo le rozaba el cuello, miró de reojo y encontró la mano moteada de pelo-zanahoria a punto de cogerla por el cuello. No podría explicar cómo lo logró, pero el caso es que de pronto se vio contorsionándose como una liebre esquivando las garras de una rapaz para, en un ...